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15 ago 2012

La laguna 69 y cada uno para un lado


El quipazo formado por Korku, David, Patxi e Iker, se van al Chacraraju, a la Jaeger. A mí me apetece dar una vuelta y a Javi, un murciano majísimo que acaba de llegar le toca aclimatar. Así que nos vamos con ellos a la famosa Laguna 69.
Cargan los burritos y parra arriba. Es un camino comodísimo, que gana altura casi sin enterarte..una gozada, para llegar a una laguna preciosa.
Ahí me despido. Ellos se van para arriba, y yo me bajo con Javi. Tenemos que conseguir un colectivo para volver que nunca llega. Nos avisan de que ya han pasado todos, y se empieza a hacer de noche. Encontramos una furgo turística en la que conseguimos meternos. Sólo falta el conductor. Le dolía la tripa y se ha ido. Así que Javi, se pone de conductor y listo. Con 13 personas detrás y por una pista interesante recién aterrizado en el país..y ni tan mal!. Un valiente.. 
Ahora a otra historia, a la selva.
Patri

14 ago 2012

Con mochilón al Chopicalqui, mi primer seis mil.

Nuestra idea era subir al Huascarán, pero las condiciones no son buenas, la normal está bastante avalanchosa. Todo el mundo me anima con el Chopicalqui...y Juan no sólo me convence a mí, también lo consigue con Isa y Jose. Tiene algunos pasos más verticales y tenemos que llevar dos piolets, ya veremos. De momento yo voy superanimada. Y además vamos en cuadrilica. Los que lo han hecho nos aconsejan que contratemos un porter. Si ya me da rollo lo de las mulas, lo de los porters nos cuesta asimilarlo. Es para el primer día, el resto, los otros tres hasta la bajada, cargaremos nosotros con la mochila. Llegamos a la curva. En esa curva nosotros imaginábamos estar rodeados de porters por todo lados..y ahí estamos..los cuatro solicos, como los perritos abandonados en medio de la carretera, colgados con nuestros mochilones. Nosotros íbamos a llevar dos mochilas, una el porter y otra nosotros, así que nos habíamos pasado un pelín con la comida. Qué le vas a hacer, a la espalda y para arriba. No sé si soy muy objetiva con esta subida, porque creo que iba demasiado cargada, pero para mí fue bastante dura. El primer campamento está muy cerca, así que seguimos al siguiente, el campamento morrena.
Avalanchas por todos lados, menos por nuestro camino

Una nochecita perfecta, con la compañía de varios guías y porters y algunos giris. Tengo que confesar que me irritó muchísimo ver en el camino como cargan algunos clientes a sus porters. No es ni medio normal las burradas que hacemos por ahorrarnos unos soles. Un asco. Otros no, por supuesto. Sin madrugar demasiado nos vamos levantando. Nos habían avisado que teníamos que cruzar un puente de nieve bastante precario y preferíamos hacerlo antes de que le diese el sol, que aquí calienta pero bien a pesar de la altitud.
Llegamos al siguiente campamento. Los murcianos deciden montarlo abajo y nosotros en el collado. Nos ahorramos una horita más o menos para mañana, pero el viento no nos da tregua. Estamos cansaditos. A mucha gente le cuesta recuperarse en altura. Parece que acumulas, y no consigues descansar. Llegan Isa y Jose, y vamos. Yo salgo de la tienda hasta con los crampones puestos. No quiero sacar las manos de los guantes, sobre todo después de lo que me pasó en el Urus que me costó demasiado volverlos a calentar. Hace muchísimo frío y el viento nos castiga fuerte. Juan está quitando algunas estacas que nos han servido para sujetar la tienda y ahora tenemos que subir. Siempre se encarga de lo peor en la montaña. Gracias torpedín. Cogemos buen ritmo y enseguida alcanzamos a los chicos. A mí me da la sensación de que vamos despacio pero ellos dicen que no. Yo conozco a Juan y sé que no es su paso habitual. Estamos ya a seis mil metros, le veo lento y algo torpe. O está muy cansado o está apunado, con mal de altura, no sé. Además tiene frío, y no hago más que decirle que nos bajemos. Llevamos toda la ropa encima hasta el plumas. Se quita la bota, se frota los pies, pero nada. Isa tampoco está bien, tiene frío. El Chopi tiene 6354 metros. El camino es expuesto por tratrse de una arista, y el viento golpea con fuerza. Como a 6100 m Jose decide que por el bien de los dedillos de Isa se bajan, yo le insisto a Juan que lleva como dos horas sin sentir los de su pie. Nos bajamos también. Qué más da, no me importa..el camino hasta aquí me ha encantado muchísimo. Dos horas hidratándose y calentándose en la tienda, y a dormir. El dedico está a salvo por los pelos. Los de Isa..parece que también, aunque no se le recuperan del todo en días.
Al ratico, para abajo y hasta abajo. La altura me ha ido bien, no he tendido síntomas. He andado más cansada, cuesta más, pero a eso te acostumbras. Es la bajada la que me hace sufrir más de la cuenta. Con la mochila grande mi rodilla se resiente.
Qué penica, el Chopi, lo teníamos ahí al ladico. Pero bueno, a Juan le servirá para aclimatar para la próxima y para mí ha sido toda una experiencia. Así que hay que celebrarlo, además hemos estado altíiiiisimos.
Patri

13 ago 2012

El Urus, una subida sin tregua pero con unas vistas que recompensan

Acabamos de bajar del Ishinca y estamos en el campo base. Estamos destemplados y hace un montón de frío, así nos vamos a tomar algo al refu. Cuidamos de que el fuego no se apague en agradable compañía. Están aquí, Eñaut, Mertxe y Roberto, Isa y Jose, Lili y Roberto y Pedro y el argentino que trabajan ahí y nos cuentan su interesante vida de trotamundos. Al poquito llegan Iker, Ander, David y Patxi. Estoy a gusto pero no paro de pensar en las palabras de Eñaut que hizo el Urus el día anterior. Dijo que duro, muy tieso y que como no iba bien aclimatado sufrió un montón. Quiero que llegue mañana y estar en casa Zarela ya. Con ducha, comida, cama, y tranquila. Pero con el Urus en la buchaca, claro.
A las cuatro arriba. El camino como nos habían avisado es tieso. Tooodo para arriba, sin descanso. Paramos a ponernos los crampones y me quedo helada. Hace viento. Cuando por fin sale el sol y se me despiertan los dedillos se me caen las lágrimas, que dolor más desagradable. Juan me cuida un montón como siempre en la montaña, y seguimos.
Tres palas de nieve y cima. Tres palas de nieve y cima. Preciosas vistas, y grandes emociones. Yuhuuuu, a llorar se ha dicho..pero de alegría.
A las diez ya estamos recogiendo la tienda para marcharnos. Estos horarios para evitar la nieve blanda son un poco locos..
Tenemos todavía todo el día por delante. ¡Y con el Urus en el bolsillo!
El Café Andino es un bar-restaurante con una impresionante biblioteca de montaña 
Hogar dulce hogar..
Patri

11 ago 2012

El Ishinca: una bonita montaña con un glaciar precioso.


Nos vamos al Ishinca. Vamos al super de cerca de Zarela, compramos fideos chinos, nudels, o algo así, avena rica para desayunar, y filipinos en vez de barritas, para cambiar. Hemos alquilado un taxi, 120 soles entre los seis que vamos, un arriero 40 soles y unos burros, 20 soles cada uno.El queso y los frutos secos en el mercado.
Queremos subir al Ishinca (5530) y al Urus  (5495). Son fáciles, nada técnicos. Aún así a mí me da un montón de respeto la altura, la nieve y el frío.
Hacemos las mochilas para cuatro días, desayuno americano con huevos fritos en casa de Zarela
Y nos marchamos. Casualidad con dos Marplatenses y dos alicantinos. Rufino es nuestro arriero Se me pone dolor de tripa al ver los pobres burrillos tan cargados. Aunque algo memnos que las mulas de Marruecos. Intento pensar que son animales de carga y que permiten a sus dueños vivir en un país difícil económicamente. Cuando se acabe la temporada supongo que los burritos descansaran.
 El camino es precioso. Llegamos al campamento base. ¡Mi primer campo base!. Es un gran llano, con tiendas de campaña, vacas, un río, árboles..y montañas imponentes alrededor. Merendamos con Eñaut que ha bajado del Urus. Al día siguiente subimos a un refu que está a 5000 metros. Hoy está abierto. Pero pertenece a los mismos que el refugio de abajo del campo base y a veces lo cierran o intentan cobrar (aunque no está guardado). En nuestro caso fue libre. A las tres de la mañana, arriba. Más avena, el frontal, todo puesto y para arriba. Andar de noche también es nuevo para mí. Pero me gusta. Poliki, poliki, llegamos a la cima. El glaciar del Ishinca es precioso, el monte me ha encantado, pasar bajo el Ranrapalca..Como era de esperar, me emociono un montón. Estoy altísima..con Juan, en Perú..es tan bonito.
Para evitar bacterias, echamos unas gotitas de betadine
Hacemos  el camino circular. Hay un  puntito del que nos  habían avisado. Es  un  pequeño  serac con  dos agujeros a ambos lados. Yo destrepé como si fuera roca..pero Juan salto de espaldas, y Eñaut con un salto de frente..Da igual, se hace bien, y nos vamos supercontentos para abajo. 
Al fondo, el Urus. ¡A por él!

Patri