Cómo no va a ser dura la vuelta al trabajo, a la
rutina y a la normalidad, con lo bien que se vive en la montaña, escalando, paseando, con la bici,
con la gente tomando una cervecica.. En fin, que voy con Juan al Valle de Ansó
y me quedo alucinada de lo chulísimo que es este lugar. Me encantó.
Salimos desde el camping de Zuriza con las bicis
por una pista camino al Alano. Dejamos la bici en el propio redil, guardada por
el pastor, y nos vamos tranquilitos caminando y charlando hasta la cima. Las
vistas son increíbles, y el lugar supertranquilo.
Juan disfruta de la bajada..yo de momento con mi escasa técnica de bici prefiero las subidas..y otros placeres de la vida..
Patri









