15 sept. 2014

Vignemale al rojo vivo

Qué ganazas tenía de conocer el Vignemale, historia, imponente glaciar rodeado por un precioso circo y altura se unen en esta montaña.
Salimos de Vitoria-Gasteiz hacia Gavarnie. Una vez allí, seguimos una pista que tras leer que iba a ser casi intransitable no se nos hace ni tan mala hasta llegar al lago d’ Ossue. Nos recibe un ganado soprendentemente familiarizado con las personas. Sólo llegar aquí y observar el toro y las vacas en este entorno ya te transporta a un estado de bienestar. Hasta las marmotas andaban cerquita nuestro. 
Vamos despacito por la mochila pero el camino es supercómodo haciendo el desnivel pero tranquilamente y por un sendero bien anchito. Dejamos la bifurcación al refu de Baysellance y al poco, tatachán..el glaciar!!qué ganas tenía de verlo..un glaciar que recubre la parte baja del circo y que se desliza como un embudo hacia abajo. Una maravilla. Tantos tresmiles juntos pensaba que formarían un macizo o un circo más grande, pero en realidad es superrecogidito y entre todo el paisaje no puede ser mejor..Nosotros subimos al Petit Vignemale, nos preparamos el vivac, nos acomodamos y a cenar que empieza el espectáculo. 
Y al día siguiente vemos que empiezan a llegar los más madrugadores dirección al Vignemale. Tranquilamente hacemos lo mismo. Una trepadita nos deja en nuestra cima desde donde creo que ve  todo!!qué bonitísimo..vaya sitio y vaya vistas más espectaculares. Nuestra idea era hacer todos los picos, pero estamos al final del verano y mis rodillas ya han dado de sí lo que podían, así que yo decido quedarme que todavía nos queda la bajada del día siguiente. Juan se va al más puro estilo Kilian y yo voy siguiéndole con la mirada,  identificando picos y conociendo gente que me hacen amena la espera. Llega Juan, está contento y yo también..somos unos afortunados. Ahora a preparar nuestros vivac y a resguardarnos del frío mientras llega nuestro esperado atardecer. 
Y llega, vaya pasada. Qué bonito.. la misma cenita de siempre y a descansar. Cada vez duermo mejor en las cimas pero esta vez no es el caso. Hace mucho viento y aunque no paso nada de frío el ruido no me dejan dormir, aunque eso es lo menos..Amanece, desayunamos y vuelta para abajo. 
Y colorín colorado, se acabaron nuestras vacaciones de verano. Ha sido una bomba Juan, me lo he pasado genial y he conocido un montón de sitios. Ahora a pensar en los fines de semana.
Patri

2 comentarios:

Juan korkuerika dijo...

Qué buenod dís por la France!!!! Besico y hasta la vista alpinistaaa

Aitzi dijo...

¿Pero en cuántas cimas habéis dormido este verano? ¡Que bien vivís pareja! así me gusta aprovechando cuando se puede. ¡Pura vida!