9 sept. 2014

Descenso de barrancos en la Sierra de Guara: Formiga y Gorgonchón

Y cómo bien terminé diciendo en el vídeo resumen de la temporada de esquí, <<ahora toca disfrutar de la nieve en estado líquido>>. Así que después de varios años sin hacer barrancos el año pasado me animé a realizar el Artazul, aquí cerquita en Navarra y este año ya tenía ganas de probar alguno en la Sierra de Guara.
Y es que no hace falta cruzar medio mundo para poder disfrutar de las maravillas que tenemos cerca de casa.
Así que el primer fin de semana de Julio nos desplazamos los Ceballos (Javi y Oscar)  y yo a la Sierra de Guara, donde habíamos quedado con Jon, para hacer algún barranquillo. Tengo que decir que, entre otras cosas, nuestro Jon es guía profesional, y no podíamos desaprovechar esta oportunidad que el destino nos hizo cuadrar.
Nos pegamos el madrugón del verano y salimos a las 5 de la mañana del sábado para juntarnos con Jon en el Albergue de las Almunias en Rodellar. Por cierto que este sitio es recomendable 100% te atienden estupendamente y te dan información de la zona, caudales o incluso la posibilidad de alquilar material para el descenso de barrancos o contratar guía.
Llevámos la idea de realizar el Mascún y el Peonera Inferior pero aquellos días, el Mascún ya estaba con muy poca agua y el Peonera sin embargo iba a tope.
Así que cambiamos de planes rápidamente y nos fuimos al Formiga por la mañana y al Gorgonchón por la tarde. A disfrutaaarrr!!
Digamos que el Gorgonchón es la continuación del Formiga, pero había que coger la furgo para desplazarse de uno a otro.
Para llegar al Cañon del Formiga, hay que llegar hasta Bierge, coger la HU-332 en dirección a Aguas. Pasaremos por la presa de Bierge (en la que está el final de la Peonera) y después pasaremos los pueblos de Morrano, Yaso y Bastaras. Continuar hasta pasar el  puente que cruza el Cañón del Formiga y enseguida a la derecha está el parking para dejar la furgo. Desde el fondo del parking sale el camino de aproximación que es evidente, cómodo y corto.
Antes del primer rápel para acceder al comienzo del Formiga, se pasa por una cueva chulísima, en la que ya es mejor ponerse el arnés con la línea de vida y el casco, ya que desde aquí sale un cable/ pasamanos al que es mejor unirse como si fuera una ferrata para acceder al primer rápel que nos deja en el comienzo del barranco. Después de este primer rápel, nos pondremos el neopreno.
En Guara existe una normativa que es recomendable conocer, ya que que para todos podamos seguir disfrutando de esta actividad hay que respetarlas. Casi por educación, hay que preguntar quién es el último, ya que  ese fin de semana comenzaba como quién dice la temporada de barrancos en la que un montón de gente se anima a probar nuevas emociones e incluso algunos creen que están en algún tipo de Acuapark. Hay que disfrutar pero ser conscientes de dónde nos metemos.
Un guía de la zona vió el percal de un grupo de 12 amigos (que ni preguntaron turno ni iban con dos personas mínimo con conocimientos en descenso de barrancos) y les comentó que o se dividían y el amigo que sabía tendría que hacer el barranco primero con la mitad del grupo y luego volver y hacerlo con la otra mitad o llamaba directamente a la guardia civil, ya que la norma dice que no se pueden superar grupos de 8 personas incluyendo al guía o persona responsable con conocimientos. Esto amigos, es por seguridad, y me parece algo muy lícito.
Y así fue que por consenso decidimos que para evitar problemas (ya que los llevábamos por delante) acogimos en nuestro grupo de 4 a otros 4 del un grupo de 12 amigos en los que sólo uno tenía conocimientos para descender barrancos. Creo que así nos curamos en "salud" todos ya que como digo alguno pensaba que estaba en un acuapark y no lo pasó demasiado bien.
Hay que decir que el Formiga iba bastante "alegre". Pero me encantó, saltos, toboganes, rápeles y estéticamente muy chulo. Agua fresquita, fresquita yo con guantes iba perfectamente.
Al final entre todos solucionamos el problemilla y salimos no demasiado tarde para poder aprovechar el día terminando en el Gorgonchón.
Llegamos al parking comemos algo y cogemos la furgo para ir al comienzo del Gorgonchón.
Sinceramente, no me había informado sobre este barranco, pero Jon nos vio fuertes (digo yo) y nos animó a ir para allá.
El Gorgonchón es un descenso más técnico, estrecho como si se hubiera hecho con el filo de un cuchillo con un paso comprometido en un pasamanos instalado para evitar una peligrosa cascada que se supera con la técnica de oposición y estaba muy resbaladizo. Menos mal que Jon nos puso un peldaño, porque yo creo que todos nos dejamos todas nuestras energías en ese tramo. Aunque también llevábamos el acumulado del día, que no era poco.
Iba también alegre, tan alegre que no veíamos agua, sólo espuma blanca de la cantidad de agua que llevaba. El barranco en sí no supera los 200 metros pero es intenso de cojo#... ;-)). Así que como se suele decir, lo bueno si es breve, dos veces bueno. Y así fue. Y cuando ya pasas el pasamanos, la espuma blanca, la adrenalina a tope porque te lleva la corriente, llegas a un remanso de paz y se ven unas formaciones rocosas impresionantes. Ni que decir de las plantas "goretex" que les echas agua y resbala, jajaja, qué gozada aprender cosas nuevas cada día.
Buff se nota que hacía mucho que no escribía, jajaja ...Y para muestra después de tanta letra os dejo disfrutar con este vídeo de ese día.

En breve, los barrancos de ese domingo, Chimiachas con su impresionante campana final y el Vero.
A ver si poco a poco sigo recordando este completo veranito.
Moni.

2 comentarios:

Patri dijo...

Uauuuuuu...pedazo video y pedazo de actividad, pedazo de guía que os llevasteis!!muy buena!!

Aitzi dijo...

Tenéis que venir más a menudo a hacer barrancos que siempre se descubren unos lugares impresionantes e increíbles; lugares únicos que solo se pueden sentir desde dentro del río. ¡Pura vida!