22 abr. 2014

Los lunes al sol traveseando por los Lecherines

El domingo 6 de Abril, después de despedirnos de la people, barajamos la posibilidad de subir el lunes a Collarada. Pero al no haber pedido permiso para subir con el vehículo hasta la Trapa, pues nos ponemos a buscar alternativas en el libro de rutas con esquís que se convertirá en un clásico de aquí a nada de Jorge García-Dihinx. Teníamos claro que no nos apetecía portear demasiado y buscábamos caras más oeste, ya que la nieve en las otras caras estaba muy húmeda y pesada. Así que bingo, la elegida fue la 24. Una noche estrellada hace prever que habrá buen rehielo para poder disfrutar en las bajadas. Circular muy recomendable en la que partimos de la pista final de Aísa, para ascender al Lecherín. De nuevo como el sábado hasta la cota 1.700 no había continuidad de nieve. Los sarrios campan a sus anchas y es normal, ya llega el deshielo y aparecen los brotes tiernos.
A la altura de Rigüelo en vez de avanzar a media ladera, seguimos más por el fondo del valle ya que la nieve está durita, durita.


Por debajo de los Mallos de Lecherines y decidimos poner las cuchillas para avanzar algo más tranquilos ya que las condiciones de la nieve van cambiando.
Collarada desde el Collado de Lecherines
En el collado yo decido quedarme y mientras Alberto intenta acceder a la cima. Desde abajo se veía la nieve muy pesada y arriba como unas pequeñas cornisitas que no molaban nada. Así que decide darse la vuelta y bajadita hacia el refugio López Huici.
Esta bajada es sur sur-este y lleva dándole el sol unas horas, por lo que la nieve vuelve a estar muy pesada y húmeda debido al calor de estos días y las últimas lluvias. Aunque Alberto disfruta a topeee.
Ya que estamos, nos acercamos por curiosidad y el refugio está equipado, creo recordar, que para unas 12 personas, literas con colchones, aunque creo que había algún colchón más. Repartido en 3 estancias más el comedor con chimenea y una zona más pequeña de cocina. Hay unos libros para firmar, y allí dejamos nuestra rúbrica. También está lleno de carteles de espeleología, así que al volver a Vitoria me informe y para la próxima ocasión iremos a buscar la Gruta Helada de Lecherines. Ya tenemos escusa para repetir, jajaja.
Hacia el collado de la Madalena
La bajada hacia el Cubilar de Rigüelo está estupenda y la gozamos.
Vistas ahora con el sol del mediodía de los tres picos: las paredes retorcidas de Rigüelo, los Mallos de Lecherines y Lecherín o pico de la Garganta de Borau
En esta ocasión el lunes ha dejado de ser lunes para convertirse en sábado o domingo en definitiva en disfrute y termino con esta frase que no recuerdo dónde la leí pero que me encanta:

<<No existe falta de tiempo, existe falta de interés. Porque cuando la gente realmente quiere, la madrugada se vuelve día, el martes se vuelve sábado y un momento, se vuelve oportunidad>>

Moni

3 comentarios:

Patri dijo...

Me encanta esa frase final, y estoy completamente de acuerdo!!la vida actitud!!muak

Aitzi dijo...

Moni, buenas noticias para ti, parece que va a seguir nevando por Piris, vas a tener nieve hasta agosto, jaja.

Nika dijo...

Y tanto que ha nevado. Ayer nieve polvo en Mulleres y estamos en Mayoooo, jajaja. Pronto nueva entradita.
Besos mil chicas!!