16 may. 2012

El retorno. Empezamos a deportivear. Arnedillo, Vadiello y Rapún

Vuelta a casa. Y para combinar celebraciones, vida social, naturaleza y deporte, qué mejor manera que deportivear un poquito. Así que nos ponemos en marcha. Empezamos por Arnedillo, que está cerquita de casa. Tenía un recuerdo raro por la última vez que estuvimos allí, coincidiendo con un gastro, en el que la gente no paró de volar. Sin embargo esta vez las vías me gustaron un montón, y aunque de segun porque hacía meses que no escalaba disfrute un montón. Juan, como siempre a tope de motivado y dándolo todo en cada pegue. Arnedillo es genial. Nunca me cansaré de este pueblo. Buena roca, buen clima, buenas vistas, buen vino, buena gente, tranquilidad para dormir, y las pocicas gratis. Todo lujo.
 Seguimos por Vadiello. Cambiamos Gasteiz por Zaragoza, y seguimos con la vida social y el deportiveo. Tras ver una conferencia chulisísiisima con musiquilla en directo y todo, de Nicolás Favrese en Groenlandia, vemos al sueco, el mejor amigo de Juan, al que echamos un montón de menos por aquí. Nos vamos a Vadiello. Iñaki, Jorge, Dani, Jorge Galve, Alex, Diego, Mirta, Juantxi y yo. ¿Y las chicas mañicas dónde estábais?. Estuve muy agustirrinín, pero os eche de menos. Vane, Anica, Amara..me dejasteis solita, y estos chicos no paran de volar. Esto con nosotras no pasa,eh!!.
 Y de ahí, rumbo al Pirineo..Qué bonito está todo. Es preciosa la primavera. Y está todo tan verde y empieza a florecer, y hay tanto agua..que resulta emocionante hasta viajar en coche. Llegamos a Rapún, cerquita de Sabiñánigo. Y a escalar. Hay un sector de iniciación, que me permite hacer unas cuantas vías, de primer para ir rodando. Así que feliz. Una escuelita chula, plaquita vertical, aunque un pelín resbaladiza.
  
 De ahí a Lescún. Queremos subir al Petretxema, desde Francia. Yo no conozco esta zona, y me muero de ganas, y Juan de mostrarme las famosas Agujas de Ansabere. Según nos vamos adentrando en el Pirineo Francés, los picos se van dulcificando por cumbres más redondeadas, el agua brota y el verde deslumbra. Igualito al Pirineo Navarro. El tiempo está regular, mucha niebla. Tomamos un vinico en el Hostal Le Pic d´Anie, que nos sirve la encantadora Madamme Matilde. Tenemos que volver aquí, que me gusta. Cenamos y a dormir. Me despierto con el ruido de la lluvia de tormenta. Juan dice que fé ciega en la meteo. Que gozada estar cerca de alguien tan optimista, yo me hubiese quedado una horita más e hilo! a escalar. Juan me anima y nos vamos de paseo. Pero la niebla cada vez se hace más espesa. No veo nada, no sé dónde estoy, ni lo que tengo alrededor. Me voy desmotivando, hasta que  ya no veo ni a Juan ni a Zelan. No quiero subir así. Serviría de entrenamiento, pero todavía es pronto y podemos aprovechar el día. Así que a Vadiello.
 Recuperamos temperatura enseguida, incluso la sobrepasamos en algunos momentos del mediodía, la excusa perfecta para echar una siestilla. Las vías fáciles en Vadiello, no son muy bonitas. Son plaquerillas, pero tampoco de placa disfrutona. Aún así, hacemos algo. Juan sigue tachando y listo!.
Qué felicidad!!!
Patri

4 comentarios:

Blankita dijo...

Pero que intensidad de semana de vuelta!!!!!!!!!!!! :)))))))))))

Nos quedan muchas muchas tardes deportiveando!!!!!!

Juan korkuerika dijo...

Una vuelta pisando fuerte...
Un besico y hasta la vista alpinistaaaa

patri dijo...

Parejilla,que con vosotros al lado me tengo que poner las pilas,vaya dos!!!un besazo makinillas

Iñaki dijo...

Vaya finde más activo!! Como todos sean así te vas a titanizar!!!