4 mar. 2014

20 de Febrero de 2014

Salimos del cine y mensaje de Oscar del guasap estamos en Txagorritxu. Una sonrisa congelada para unos cuantos días y un encogimiento de estómago son los síntomas que me producen la noticia. Cenamos con los padres de Juan y a la cama, que no a dormir porque no duermo nada. Otro mensaje me confirma la falsa alarma y un tercero a las cuatro de la mañana el nacimiento inminente de la pequeñina. Arriba. El viaje me lo sé de memoria, y además me encanta. Desde el desierto y las extensas llanuras que rodean a Zaragoza en las que el ojo no es capaz de abarcar todo lo que ve, vislumbro las Bardenas Reales en Navarra.
La emoción descontrolada que ni puedo ni quiero contener hacen que las lágrimas nublen mi mirada que se dijige a esas montañas de arcillas, yesos, limos y materiales blandos con boinas de areniscas en algunos casos, para dar paso a las tierras fértiles y sembradas de Lodosa y a sus pimientos secando en las fachadas de las casas. Junto a los aerogeneradores aparece el valle espectacular en el que se ubica Sesma, con las montañas a sus espaldas que dan paso al cereal verde deslumbrante en esta época. 
Tras el pueblo medieval de Los Arcos y la preciosa aldea de Mues empezamos a apreciar la silueta de la Montaña Alavesa más meridional que aparece nevadita sobre el verde que me rodea por todos lados. Me encanta.
Disfruto del paisaje y de la suerte de verlo y del momento tan especial en el que estoy.Ya estoy en casa. Álava..para mí, el lugar más agradable que existe, rural, agrario, más bonito y más salvaje, verde y con las gentes más humildes. Montañosa por todos sus extremos, dejo el Costalera, el Lloar y empieza la secuencia de roca caliente de escuelas de escalada deportiva que nos llevan hasta Vitoria-Gasteiz por la bucólica comarca de la Montaña Alavesa. Desde el Convento de Santa Cruz de Campezo, Atauri, Apellaniz..aterrizo en la Llanada Alavesa..
Azaceta, otro mundo..
Y en las orillas de la carretera montones de patatas y remolacha azucarera que esperan a ser recogidos. Llego a la ciudad. 
La ciudad más verde por habitante de todo Europa. Cercada por montañas, hayedos, los humedales de Salburua, lagunas..me imagino corriendo por ahí, como antes. Y allí estoy con Zelan, mi perrita paseando antes de conocer a mi chiquitina. Me seco los ojos, y subo. Se me vuelven a mojar con la familia, y cuando ya me iba a marchar para tranquilizarme..más. Pura emoción. Aparece con su madre y su padre. 
Desde ya te digo que puedes contar conmigo, siempre voy a estar ahí.    
Patri

5 comentarios:

Juan korkuerika dijo...

Felicidades tiuchi!!!!
Besico y hasta la vista alpinistaaa

Patri dijo...

Felicidades tiuchi!!!

Vane dijo...

Ayssss que bonito Patri....me he emocionado al leerte. Felicidades!!!

Aitzi dijo...

Patri, ser tia es una experiencia preciosísima, aprovéchala. Menudo recorrido has hecho entre unas tierras y otras, igual deberías dedicarte a hacer programas de la televisión sobre lugares con encanto, jiji. ¡Zorionak izeko!

Patri dijo...

Gracias Vane..eskerrik asko Aitzi!!tomo nota de dos expertas en esto de ser tías..jiji