13 ene. 2013

Áger, El Barranco de Grillons es nuestro.

Llegan Ainara y Olaia a la noche a Os de Balaguer, y a la mañanica aparece también Iñaki, y la niebla. La previsión era sol radiante, pero debía estar por encima de un manto espeso de niebla de la que decidimos huir. La alternativa fue el Barranco de Gillons en Áger, un sector de deportiva precioso con unas vías larguísimas en una caliza blanquita de placa adherente. Un sitio precioso. También se vienen Olatz e Iratz, y entre todos ocupamos la escuela.
La pequeña Guara
Dónde está Juantxi?
Impresionante documento
 A la noche duchica rica, jengas por un tubo, bocatas y conversaciones varias para completar otro gran día de vacaciones.
 Patri

4 comentarios:

Iñaki dijo...

Esas plaquitas de caliza blanquita son demasiado técnicas para el llorón del agüelooooo!!!

Patri dijo...

Al llorón del aguelo le hemos pillado que no se le dan nada mal las plaquitas blanquitas..a la próxima que llores y luego encadenes, pagas cena!!y listo..

Aitzi dijo...

Yo le quería decir al abuelito que si en vez de escalar quiere una sidrería o un poteo, que me diga, jiji

Anónimo dijo...

Qué rica esa ducha sigilosa, sobre todo por parte de los chicos silenciosos!!!
Jejeje
Y Guara, qué linda!!!
Jessi